Solidança participa en el proyecto piloto estatal para impulsar un nuevo modelo de recogida textil y calzado en el municipio de Rubí
El Ayuntamiento de Rubí, junto con el Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental, la Agencia de Residuos de Cataluña, los gestores de residuos textiles Solidança/Ropa Amiga y Humana y RE-VISTE ─Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP)─ hemos puesto en marcha en la ciudad y de calzado. La iniciativa forma parte de una acción a escala estatal en la que Rubí es el único municipio catalán participante y cuyo objetivo es probar un modelo colaborativo y sostenible de recogida selectiva.
Este proyecto piloto permite definir y evaluar un marco relacional y operativo entre los distintos agentes implicados en la cadena de gestión, en colaboración con municipios y operadores que actualmente ya prestan este servicio. Esta experiencia adquiere especial relevancia frente a la inminente implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) en el ámbito del textil y el calzado. El objetivo es garantizar un sistema eficiente, trazable y digitalizado que responda a los futuros requisitos normativos europeos en materia de reducción de residuos destinados al vertedero.
La iniciativa busca además de la eficiencia técnica reforzar el compromiso con una gestión ética y social del residuo. El modelo se apoya en la experiencia de los gestores de residuos textiles, que garantizan una gestión profesional, transparente y trazable, e incorpora el papel de la economía social tanto como motor de inserción sociolaboral para colectivos en situación de vulnerabilidad. De esta forma, la circularidad del textil transforma un residuo en oportunidades reales y demuestra que la sostenibilidad ambiental y la justicia social pueden avanzar de la mano.
El contexto actual del sector de los residuos textiles
Actualmente, las entidades sociales de Europa dedicadas a la recogida y gestión de textil de segunda mano afrontan un colapso generalizado: los mercados internacionales están saturados de excedentes, los precios del textil textil recuperado han caído en picado, y los costes asociados la recogida, transporte y reciclaje no dejan de aumentar.
Uno de los factores más críticos es el retraso en la implantación del Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP Textil), que debía ser obligatorio. 2025 según la misma ley y que, desgraciadamente, todavía no se ha puesto en marcha, generando una presión añadida sobre un sector ya frágil.
Ésta es una reivindicación que las entidades sociales de la cooperativa Ropa Amiga hace años que defienden.
Un paso adelante: Rubí acoge un proyecto proyecto piloto único en Cataluña
Para revertir esta situación, Solidança, el Ayuntamiento de Rubí, el Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental, la Agencia de Residuos de Cataluña, Humana y RE-VISTE (SCRAP Textil) impulsan un proyecto piloto de gestión y recogida de residuos textiles y calzado en la ciudad de Rubí.
Se trata de una iniciativa pionera en Cataluña que tiene como objetivo probar un modelo colaborativo y sostenible de recogida selectiva. Los 77 contenedores textiles del municipio (32 de Solidança/Ropa Amiga), que dan servicio a 82.000 habitantes, se actualizarán y se acompañarán de campañas de sensibilización la importancia de dar una segunda vida al textil y su impacto ambiental y social.
Hacia un modelo claro, eficiente y replicable
La colaboración permitirá definir y evaluar un marco operativo común entre los diversos agentes implicados en la gestión del residuo textil, en colaboración con ya municipios y operadores.
Esta experiencia es especialmente relevante ante la inminente implantación de la Responsabilidad ampliada del Productor (RAP) en el ámbito del textil y el calzado. El objetivo es establecer un sistema eficiente, trazable y digitalizado que cumpla los futuros requisitos normativos europeos para reducir la cantidad de residuos de destinados a vertedero.
Los aprendizajes de esta fase voluntaria del SCRAP contribuirán a impulsar la transformación del sector hacia la circularidad ya crear un modelo replicable a escala estatal.
Impacto ambiental, social y laboral
El impacto de este proyecto va mucho más allá de la mejora en la gestión de residuos. También refuerza la inserción social de personas en situación de vulnerabilidad, contribuyendo a mejorar sus oportunidades laborales, la autonomía personal y la transición hacia el mercado laboral.
Gracias a la actividad vinculada al textil, Solidança ofrece más de 111 contratos de trabajo anuales a personas en situación de vulnerabilidad, pero este acompañamiento requiere el contexto actual del sector, es cada vez más difícil de sostener.
La sostenibilidad ambiental, pues, está estrechamente vinculada a la sostenibilidad social, laboral y económica. Este proyecto, conlleva un impacto positivo, no sólo en el planeta, sino en las personas y en la sociedad.
Una apuesta necesaria para transformar el sector
Por todo ello, Solidança agradece la oportunidad de formar parte de este proyecto pionero y con impacto real. El proyecto de Rubí es una oportunidad concreta para avanzar hacia un modelo más eficiente, sostenible y adaptado a los retos actuales, y demuestra que la colaboración entre sectores y agentes a los socios impulsar los cambios que el residuo textil necesita.

